29 may. 2007

SURÁFRICA: El país del arco iris. Agosto 2002.



                             
Suráfrica es un país en el extremo meridional de África.

Es la primera potencia económica del continente y se la sitúa entre los países desarrollados del Primer Mundo.

Con 1.200.000 km2 y una población de más de 43 millones de habitantes: 80 % población negra, 9,5 % de raza blanca y el resto, mestizos, indios y chinos.

Con una turbulenta historia, los portugueses fundaron el cabo de Buena Esperanza (Cape Town), los holandeses establecieron colonias con los boers (granjeros) expulsando a los nativos, los ingleses declararon la guerra a los boers y nuevamente, desplazaron a los negros.

Establecieron el apartheid o segregación racial (los negros no podían votar) y hasta 1.994 no soltaron el poder. En ese año, el partido de Nelson Mandela, el CNA (Congreso Nacional Africano) ganó las elecciones y siguen en el poder hoy día.



Su economía está basada en la extracción de minerales, sobretodo los diamantes, oro y platino. El turismo es muy importante, al contar con importantes parques naturales.

De religión cristiana en su mayoría (Católicos y protestantes), también hay musulmanes, hinduistas y animistas. Es el país del mundo con mayor número de afectados por SIDA.



Desde Namibia, por el desierto llegamos a Hobas. Entramos en el cañón del Fish River. Hacemos una caminata por su interior.

Entramos en Suráfrica y cambia hasta el paisaje, todo verde e incluso, nos llueve por primera vez en África. Nos recuerda a Inglaterra.



Parada en el Orange River, comemos, damos un paseo y seguimos hacia Ciudad del Cabo.

Campamento en el camino. Partida de billar y cerveza, mucha cerveza.



28 may. 2007

El Desierto de Namibia II: Namib Naukluft Park. Agosto 2002.


 El desierto de Namibia tiene una longitud de 1.600 kms y una anchura de 80 a 200 kms. y una extensión de 80.000 km2. Namib, en lengua nama, significa "enorme". Está considerado el desierto más viejo del mundo: 65 millones de años.

En su interior se encuentra el Namib Naukluft Park, una región deshabitada con dunas de más de 300 mts de altura. La duna 45 es la más famosa y a la que suben los turistas para ver amanecer. Sossusvlei es un salar del desierto de Namib, donde están las dunas de color rojo.

Deadvlei, (lagos muertos), de gran belleza por sus fondos blancos y planos, rodeados de altas dunas. El cañón del Sesriem también merece una visita.






En el camión llegamos hasta Sossusvlei, donde acampamos. Nos levantamos a las 5 AM para subir a la duna 45 y ver el amanecer. Descendemos y hacemos una caminata por el Deadvlei, disfrutando del paisaje. Por la tarde, senderismo por el cañón de Sesriem y subimos a una duna para ver la puesta de sol.


Por la noche, en el bar del camping, "arrasamos" con las botellitas de amarula.



26 may. 2007

El Desierto de Namibia: Un lugar mágico. Agosto 2002.



Salimos del Parque Nacional de Etosha rumbo al desierto de Namibia. Paramos en Outjo.

Llegamos a Spitzkope, paraje de antiguos volcanes, cuya lava se ha solidificado y se ha transformado en granito. Allí acampamos, escalamos algunas colinas y vemos otra impresionante puesta de sol. Por la noche, vienen algunos jóvenes de los alrededores y nos cantan y bailan los ritmos del lugar. Junto a la hoguera del campamento, danzamos con ellos y pasamos una buena velada. Les invitamos a compartir nuestra cena, que era: ¡ Tortilla de patatas ! Creo que les gustó.

Seguimos ruta y llegamos a Swakopmund, una ciudad alemana en el sur de África. Es el principal puerto de Namibia. De arquitectura colonial alemana, con bellos edificios, mercadillos de artesanía y buenos restaurantes,donde comer marisco no es un lujo. Nos alojamos en unos lodges, que nos permitieron recuperarnos de tanto campamento.

Visitamos Cape Cross, que es un criadero de focas y lobos marinos para el aprovechamiento de su piel. Por la tarde, travesía por el desierto en quaids (motos de 4 ruedas) fue una experiencia excitante.

Cenamos pescado y vino y nos fuimos a bailar en una discoteca: "Pub Action".

Al otro día, vuelo en avioneta por el desierto, viendo la Costa de los Esqueletos, donde aún quedan restos de los barcos naufragados, pueblos mineros abandonados, el cañón del río Fisher, la duna 45, flamencos junto a la costa y sobretodo, los cambiantes colores de las arenas desérticas: rojos, pardos, amarillos, etc.

Seguimos ruta hasta Walvis Bay (bahía de las ballenas), otra ciudad costera con muchas urbanizaciones junto a la playa, aunque lo más interesante, eran las colonias de flamencos y aves acuáticos que viven aquí.

Históricamente, este puerto se lo quedaron los surafricanos, después de la independencia de Namibia (1991) y no lo devolvieron hasta 1994.