2 jul 2012

EL CANAL DE PANAMÁ, unión de océanos.

Los navegantes europeos que pisaron por primera vez las tierras del istmo que une las dos América, debieron experi­mentar una sensación de pavor y de confusión.  Quizás ningún lugar les había parecido más inhóspito corno aquellas playas, en las cuales el mar se convertía en un pantano, infestadas de caimanes, interrumpidas por cursos de agua. Además, el clima húmedo y caluroso destrozaba los nervios y anulaba toda voluntad.

Vasco Núñez de Balboa llegó a aquellos parajes veinte años después que Cristóbal Colón, y desembarcó en las costas del golfo de Darién.  Una vez atravesadas las zonas pantanosas, trepó con un grupo de compañeros por los escarpados con­trafuertes de la sierra, y el 25 de setiembre de 1513, desde la cumbre de un cerro, pudo contemplar a sus pies otro inmenso océano.  Balboa fue el primer europeo que vio el océano Pacífico, al cual llamó Mar del Sur.  Salvó la distancia que lo separaba de aquellas aguas, tomó posesión de las mis­mas en nombre del rey de España, y retornó a sus naves; con éstas comenzó a explorar cada golfo y cada ensenada, buscando un pasaje que le permitiera navegar hacia el océano desconocido.  Recorrió aquellas tierras de este a oeste durante muchos meses, pero la búsqueda fue infructuosa. El Canal de Panamá unió dos océanos. Hacia el este (arriba de la imagen) el mar Caribe, abajo a la izquierda el océano Pacífico). (Imagen NASA)

El Atlántico estaba cerrado por aquella estrecha familia de tierra, que ¡impedía el paso de las naves hacia el Pacífico.  Probablemente, Vasco Núñez de Balboa fue el primero en concebir la idea de dividir el istmo, construyendo una vía de agua que permi­tiera a las embarcaciones provenientes de Europa proseguir la navegación hacia el oeste. Y quizás no habría tardado en dar a conocer sus proyectos, si el gobernador, celoso del pres­tigio que adquiría entre sus hombres, no lo hiciera hecho decapitar. A Álvaro de Saavedra le cupo el mérito de haber expuesto la gran idea, que sólo sería realizada cuatro siglos más tarde.  Y quien por primera vez habló de ella al omnipotente Carlos V, rey de España, fue Hernán Cortés, el conquistador de Méjico, que propuso e hizo estudiar un proyecto para cortar el istmo en la región de Tehuantepec, 2.OOO km. al norte de Panamá.  Pero el rey, preocupado solamente en sacar provecho del oro de las colonias de ultramar, y fastidiado por la larga y costosa guerra contra Francisco I de Francia, no brindó el apoyo necesario a esta iniciativa.

 

Los galeones que llevaban a España los inmensas riquezas que traídas al Perú, estaban obligados a seguir la larga y peligrosa ruta del estrecho de Magallanes y el cabo de Hornos, bordeando las costas del continente sudamericano.  Finalmente, para abreviar el recorrido, los colonizadores en­contraron oportuno abrir un camino a través del istmo; fueron necesarios ' muchos años de ardua labor y el sacrificio de males de vidas humanas, sobre todo de indígenas, para construir esa larga ruta que seguía, poco más o menos, el trazado del actual canal.

En tanto, se  desarrollaba la piratería; corsarios y bucaneros se habían apoderado de algunas islas del Mar de las Antillas, y abandonaban - periódicamente estas bases para organizar vastas correrías a través del continente, en particular por aquella zona. -No había, al parecer, presa más fácil y prove­chosa como las caravanas cargadas de oro y piedras preciosas, que cruzaban el istmo lenta y fatigosamente, a lo largo del nuevo camino, eran escoltadas por reducidos grupos de soldados, prontos a huir a la primera señal de peligro.  Y llegó un momento en que los asaltantes fueron tan numerosos y audaces que ninguna caravana se atrevió ya a pasar por esos lugares.  Poco tiempo después aquel camino fue totalmente abandonado, entre tanto se continuó hablando durante siglos de la división del istmo, sin llegar a una solución efectiva. 

 En el año 1843, el italiano Napoleón Carella ejecutó las triangulaciones necesarias para la construcción de un ferrocarril, pero esta empresa tampoco dio resultado debido al estallido de la revolución de 1848.  La "fiebre del oro" del año 1849 convenció a todos de que era absolutamente imprescindible una vía férrea, y entre 1850 y 1855 el ferrocarril fue construido.  El clima, las enfermedades y las penurias hicieron estragos: se decía que cada traviesa se apoyaba sobre el cadáver de un hombre.

En 1881 el ingeniero francés que había construido el Camal de Suez, en Egipto comenzó las obras del canal de Panamá, pero los ingleses y estadounidenses boicotearon tal empresa. Los Estados Unidos fomentaron un a revolución Y Panamá .a se separó de Colombia. Los americanos se hicieron con los derechos de la obra y “compraron” los terrenos. Así se hicieron con la propiedad total del cabal

El día 15 de agosto de 1914 la primera nave surcaba las aguas de la nueva vía de comunicación y pasaba del océano Atlántico al Pacífico.  El costo total del canal ascendió a varios millones de dólares.

El  Canal de Panamá tiene una longitud de 68 km, a los que se deben agregar alrededor de 11 km., limitados por boyas, en la zona del Atlántico, y otros 3 km, en la parte del Pacífico, que inician el canal antes de que éste penetre en tierra firme.  Su profundidad media oscila entre 12 y 14 metros, asegurando así el pasaje de las naves de mayor calado.  Su anchura varía entre 90 y 350 metros.  El canal comienza en la bahía -de Limón, a 11 km de tierra firme.  Una vez dentro del continente, la nave atraviesa, a los 4 km, la zona de las esclusas de Catún, que la elevan a una altura de 26 metros y le permiten navegar por el lago del mismo nombre, a lo largo de un recorrido señalado por boyas, iluminado durante la noche por faros potentísimos.  Después de ésta, y durante unos 12 Km, navega en una profunda "garganta", excavada en las rocas (el trabajo más arduo de toda la empresa); luego, mediante las esclusas de Pedro Miguel, desciende casi al nivel del océano Pacífico entrando en el pequeño lago de Miraflores; finalmente, a través de las esclusas de Miraflores, alcanza el océano y navega algunos kilómetros por una zona indicada por boyas, como en el océano Atlántico.

Un barco promedio requiere de ocho a diez horas para completar el tránsito por el Canal de Panamá.

El Canal es del tipo de esclusas y tiene tres juegos de este sistema; las de Gatún, que en su momento fueran la estructura de concreto más grande del mundo, tienen casi dos kilómetros de largo; las de Miraflores y las de Pedro Miguel. Las cámaras de estas esclusas tienen 33.53 metros de ancho y 304.80 metros de largo.
Las tres esclusas fueron construidas en pares, de forma tal que dos naves pueden transitar simultáneamente en la misma dirección o en sentidos opuestos.

El canal de Panamá es una vía de navegación interoceánica entre el mar Caribe y el océano Pacífico que atraviesa el istmo de Panamá en su punto más estrecho.

Desde que fue inaugurado el 15 de agosto de 1914, ha tenido un efecto de amplias proporciones al acortar tiempo y distancia de comunicación marítima, dinamizando el intercambio comercial y económico al proporcionar una vía de tránsito corta y relativamente barata1 entre los dos océanos, influyendo decisivamente en los patrones del comercio mundial,2 impulsando el crecimiento económico de los países desarrollados1 y proporcionando el impulso básico para la expansión económica de muchas regiones remotas del mundo. Estados Unidos y China son los principales usuarios del Canal

Esquema del Canal de Panamá

El 7 de septiembre de 1977 el Presidente de USA Jimmy Carter y el Jefe de Gobierno de Panamá Omar Torrijos firmaron el Tratado Torrijos-Carter, que devuelve a Panamá el control completo del canal el 31 de diciembre de 1999.

El canal está actualmente administrado por la Autoridad del Canal de Panamá.

El 24 de abril de 2006, el ex-presidente Martín Torrijos Espino anunció formalmente la propuesta de la Ampliación del canal de Panamá, mediante la construcción de un tercer juego de esclusas y la ampliación del cauce de navegación.

+ INFO: http://turismo.prensa.com/content.asp?sec=6

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