2 feb. 2017

ARCACHON, la duna Pylat, ostras, playas y naturaleza.

Arcachon, a 60 km de Burdeos, es una localidad marítima a orillas del océano Atlántico, con tradición turística y lugar de veraneo de muchos franceses.  Además de atraer a los veraneantes que buscan la playa y el mar, también hace las delicias de los visitantes a los que les gusta la arquitectura Belle Époque. En efecto, la prestigiosa ciudad de invierno, que se extiende por la zona alta de Arcachón a ambos lados del apacible parque morisco, alberga un gran número de villas de finales del siglo XIX, con estilos eclécticos que van del chalet suizo a la casa solariega neogótica pasando por el cottage inglés. Entre las más fastuosas están la Villa Toledo, la Villa Trocadéro, la Villa Alexandre Dumas, la Villa Teresa, la Villa Craigcrostan o la Villa Brémontier.

La ciudad de verano, que se extiende bordeando el mar, entre el muelle de Eyrac y el muelle de la Chapelle, cuenta con todos los ingredientes para satisfacer a los veraneantes: una hermosa playa de arena fina junto a las tranquilas aguas de la cuenca de Arcachon; calles comerciales para hacer compras, cafés al aire libre y restaurantes ideales para tomar una copa, saborear un plato de marisco o disfrutar de un helado; un museo-acuario en donde se exhibe la fauna marina de la región, así como galerías dedicadas a la zoología, la arqueología y la ostricultura; un casino; bares y discotecas para divertirse durante toda la noche; y también numerosas actividades programadas durante todo el verano. El muelle Thiers es un lugar imprescindible, donde da gusto pasear tranquilamente y contemplar el paseo marítimo de la ciudad y la bahía de Arcachon...

 

Arcachon sorprende nada más llegar por las grandes y coloridas casas de veraneo antiguas que se ven en las calles principales, de un estilo propio muy especial. Y es que este pueblo lo desarrollaron sobre todo los burgueses de la capital de Aquitania a partir de finales del s. XIX y durante la Belle Époque. Sin embargo, el pueblo empezó a cambiar mucho antes, en 1823, cuando François Legallais creó los primeros balnearios para que clientes acaudalados pudieran dejarse curar con las innovadoras talasoterapia y climatoterapia. Fue así como las celebridades empezaron a construirse chalets y mansiones en este lugar, atraídos por los beneficios para la salud. El rey Alfonso XII, por ejemplo, residió en una casa de la parte de la Ville d’Hiver en Arcachon.

 La Ville d’Hiver es el barrio de invierno, situado tierra adentro. Los hermanos Pereire lo planificaron en 1852 después de haber extendido la vía de ferrocarril para que la gente pudiera ir a Arcachon a respirar la brisa del océano y el olor de los pinares.

La Bahía de Arcachon: ¡Este pequeño mar interior, abierto al océano, es famoso por su ostricultura y sus localidades playeras privilegiadas, como Arcachon y Cap Ferret, pero también por su excepcional patrimonio natural! Protegida por la península de Lege-Cap-Ferret y por la famosa Duna de Pilat, la bahía de Arcachon goza de un clima suave y muchas horas de sol durante todo el año.Arcachon es un buen lugar adonde ir un día o una semana y tiene atractivos para todo el mundo.

Para conocer bien el mundo de la ostricultura hay que dirigirse al Puerto de Larros, en Gujan-Mestras, capital ostrícola de la bahía de Arcachón, donde se encuentra la Casa de la Ostra. Este espacio escenográfico, lúdico e interactivo al mismo tiempo, te permitirá conocer la historia de la ostra, el oficio de ostricultor y las técnicas de cultivo. Después de la visita podrás hacer una parada en alguna de las cabañas ostrícolas que ofrecen degustaciones de ostras acompañadas de pan con mantequilla y un vaso de vino blanco...

Desde la Duna de Pilat o del faro de Cap Ferret pueden admirarse unas vistas excepcionales de la bahía de Arcachon y sus alrededores.

Después fuimos en coche hasta uno de los grandes atractivos de la zona: la duna de Pilat. Esta duna de arena blanca, más propia del desierto del Sáhara, se alza unos 110 metros en la costa este, a solo 10 minutos al sur del pueblo (también se puede ir en bicicleta por el carril bici que hay habilitado). Está situada justo ante el océano, rodeada de un bosque frondoso de pinos, por lo que no la ves hasta que estás muy cerca. Y cuando por fin la ves, alucinas. Y cuando llegas a sus pies y miras hacia arriba alucinas de nuevo. Y cuando subes a la cima y contemplas el paisaje de los alrededores vuelves a alucinar.Vistas Duna du Pilat, Arcachon

Hay que probar las ostras.la comida oficial de Arcachon. Solo en esta bahía hay tres denominaciones de origen diferentes. En la bahía suelen tardar cuatro años en llegar al tamaño adulto, pero en los bancales de arena, al estar más cerca del océano, se desarrollan el doble de rápido. Las ostras suelen comerse en una especie de cabaña o chiringuito típico junto al agua, acompañadas con pan, mantequilla y una copa de vino blanco. Una bandejita de seis ostras frescas sale por 9€, o menos de la mitad si las compras en el mercado del pueblo.

Arcachon es un buen lugar adonde ir un día o una semana y tiene atractivos para todo el mundo.

+ INFO: http://viajes.elmundo.es/2012/05/29/europa/1338286235.html